Una de las alteraciones de los pies que se da con más frecuencia es la uña encarnada o “uñero”, onicocriptosis en nomenclatura médica.

Es una afección bastante corriente que suele afectar el 1er dedo, aunque puede afectar indistintamente cualquier otro, y consiste en el enclave de una espícula en el canal de la uña que origina dolor y / o inflamación del pliegue lateral de la uña, pudiendo ocasionar un cuadro infeccioso.

Las causas predisponentes son:

  • La morfología de la uña, por ejemplo uñas curvas, que además, con el paso del tiempo se van acentuando. Uña demasiado ancha.
  • Un dedo gordo demasiado largo o en valgo, que roza con el calzado.
  • Calzado inadecuado, demasiado justo, tacón alto, puntera estrecha, …
  • Hiperhidrosis (exceso de sudor en el pie), debilita la piel del surco ungueal.
  • Traumatismos directos sobre la uña.
  • Obesidad y embarazo. Un exceso de peso también puede originar la patología.
  • Mal cortado de las uñas. Por norma general, las uñas se deben cortar siempre rectas.

Allí donde no llegue el tratamiento conservador, se aplicará técnica quirúrgica, que ofrece el tratamiento definitivo del problema, mediante anestesia local, mínimo dolor postoperatorio (controlable con analgésico menores) y recuperación inmediata.

Lo más habitual, es trabajar directamente sobre el canal afectado, haciendo más estrecha la uña. En la mayoría de los casos no es necesario la eliminación total de la uña.

Habrá un estudio radiológico en las uñas curvas, para descartar exostosis u otra tipo de tumoraciones subungueales, que puedan originar la patología.

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